Lao Tsé dijo: "Quienes alcanzan el Camino son débiles en la ambición pero fuertes en la acción; sus mentes son abiertas y sus respuestas ajustadas. Quienes son débiles en la ambición son flexibles y complacientes, pacíficos y tranquilos; se ocultan en la actitud de no adquirir y aparentan ser inexpertos. Tranquilos y sin estratagemas, cuando actúan lo hacen a tiempo.
Por ello, la nobleza debe estar enraizada en la humildad, el espíritu elevado debe estar basado en la modestia. Utiliza lo pequeño para contener a lo grande; permanece en el centro para controlar lo externo. Compórtate con flexibilidad, pero sé firme, y no habrá poder que no puedas vencer, adversario que no puedas superar. Responde a las circunstancias, evalúa el momento adecuado, y nadie podrá hacerte daño.
(...) cuando un ejército es fuerte, perece; cuando un árbol es fuerte, se quiebra; cuando el cuero es fuerte, se agrieta; los dientes son más fuertes que la lengua, pero son los primeros en morir.
Así pues, la flexibilidad y la complacencia son los administradores de vida, la dureza y la fuerza son los soldados de la muerte. Tomar la delantera es el camino del agotamiento; actuar con posterioridad es la fuente del éxito."
(Libro Wen-Tzu, la comprensión de los misterios del Tao, recogido por discípulos del maestro Lao Tsé, escrito antes del 145 a.c.)