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viernes, 13 de junio de 2014

La paz


"Para sentirnos bien, tenemos que comprender que nuestra característica fundamental es la paz. Siempre lo ha sido y siempre lo será.

Por desgracia, las exigencias, los compromisos, las obligaciones y las responsabilidades del día a día nos limitan y ocupan un lugar tan prominente en la conciencia que no nos sobra tiempo para dar crédito al potencial de ser pacífico.

El ser posee alas y quiere volar. En ocasiones consigue batirlas para alzar el vuelo, pero quizás no tenga suficiente seguridad para, al abandonar su rama, permanecer volando de verdad sin caerse. 





¿Qué sucedería si un pájaro batiera sus alas, pero las garras no se soltaran de la rama en la que se encuentra? No volaría y sólo se cansaría. El cansancio y la frustración caracterizan el estado de la persona que no tiene fe en su propia capacidad de volar libremente y sobre todos los obstáculos. Se mantiene agarrada a las ramas del apego que generan una ilusión de seguridad.


El primer paso consiste en aprender a valorar las características de tu personalidad que podrían conferirte una seguridad real, independiente de bastones y de ramas. Las verdaderas cualidades intrínsecas del ser espiritual: la paz, el amor, la seguridad, la felicidad…

El segundo paso consiste en comprender que los defectos y las flaquezas forman parte de un estado de conciencia que ya no voy a nutrir ni desarrollar. Comprendo que es un estado de conciencia erróneo y basado en la identidad falsa del ego.



 
 Cuando alguien está construyendo una casa nueva, todo su amor y esperanza se dirigen al nuevo hogar. El viejo se olvida rápidamente.

Generando una visión poderosa del nuevo ser, todo el interés se dirige al futuro, hacia aquello en lo que me voy a convertir y el pasado ya no tiene fuerza para hacerme retroceder." 


http://www.brahmakumaris.org/spain/interactive/reflexiones/detail.html?itemid=28915121-3b5e-496f-ae55-442ccc975d97



lunes, 1 de julio de 2013

Libertad


"No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies".   
 Robert Louis Stevenson



miércoles, 26 de junio de 2013

La libertad


"La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida."

Miguel de Cervantes



jueves, 21 de marzo de 2013

Libertad y educación



«El secreto de la libertad radica en educar a los hombres, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes» 

(Robespierre)




miércoles, 27 de febrero de 2013

Dos maestros

Esta semana mis dos maestros de yoga dijeron (en diferentes lugares, puesto que no se conocen) unas palabras que me gustaría compartir con los visitantes de este blog:

Ser espiritual es algo sencillo... basta con actuar según lo que sientes y piensas... 


Como todos sabemos, hacer ésto no es tan fácil como parece y menos en una sociedad hipócrita como la nuestra. Pero creo que es importante recordar que al final la última palabra la tiene cada persona, pues cada uno de nosotros decide qué ser y cómo vivir, incluso la indecisión es ya una decisión, pues no dirigir la vida propia significa que estamos viviendo la que a otros les interesa que vivamos...


salud y felicidad

                                   

viernes, 9 de noviembre de 2012

El mar

       "Hombre libre, siempre querrás al mar,
        es tu espejo, tu alma se refleja
        en sus eternamente ininterrumpidas olas
        y abismo igual de amargo es tu espíritu"


          Homme libre, toujours tu chériras la mer!

          La mer est ton miroir; tu contemples ton âme
          Dans le déroulement infini de sa lame,
          Et ton esprit n'est pas un gouffre moins amer (...)


     (Charles Baudelaire, Las flores del mal)









domingo, 9 de septiembre de 2012

Grandes maestros: ¿Quién fue Siddhartha?




Siddharta Gautama  (Kapilavastu, actual frontera entre Nepal y la India, h. 560 a.C.-Kusinagara, hoy Kasia, actual India, h. 480 a.C.) fue un príncipe indio del clan de los Sakyas, considerado el fundador del budismo.

En su biografía se mezclan distintas leyendas y tradiciones, todo lo cual imposibilita el conocimiento exacto de fechas y actos. A los veintinueve años, hastiado de su condición principesca y muy afectado por los sufrimientos de sus semejantes, decidió abandonar el palacio paterno para encontrar la causa del dolor humano y una vía hacia la libertad. Con este fin, se entregó al ascetismo más riguroso, del cual, sin embargo, no extrajo ningún conocimiento.

Tras varios años de infructuosa meditación, el día de luna llena de Vesakha (mayo del 523 a.C.) se sentó bajo una higuera sagrada en Uruvela, a orillas de un afluente del río Ganges, dispuesto a no moverse de allí hasta alcanzar el verdadero conocimiento. Éste le sobrevino durante la noche, una vez superadas las tentaciones que para alejarlo de su fin dispuso el dios Mara, y Siddhartha obtuvo la iluminación, convirtiéndose desde entonces en el Buda, que significa el Iluminado. A partir de aquel instante dedicó el resto de su existencia a predicar el dharma, es decir, la doctrina o ley suprema de todas las cosas.

Sus primeros discípulos fueron cinco ascetas, antiguos compañeros suyos, ante quienes pronunció en Benarés su primer sermón, conocido como Discurso sobre el movimiento de la rueda del dharma, y en el cual explicó por vez primera la doctrina de las Cuatro Verdades. Estos cinco ascetas fueron los primeros integrantes de la sangha («la comunidad»), la cual fue ampliándose durante los siguientes años, dedicados íntegramente por Buda a la difusión de la nueva fe. Tras escapar de un intento de asesinato a manos de su primo Devadatta, acontecido ocho años antes de su muerte, y conseguida la conversión de su esposa y su hijo a la nueva doctrina, Buda enfermó de disentería, dolencia que le produjo la muerte a los ochenta años de edad. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas y reliquias, que con el tiempo fueron objeto de culto, se repartieron entre sus discípulos más aventajados y fueron por último encerradas en diez stupas o monumentos funerarios.



Buda no dejó ninguna obra escrita. Sus enseñanzas se transmitieron oralmente hasta su transcripción, cuatro siglos después, en el Canon Pali. La nueva doctrina revelada por él otorgaba un papel secundario al conjunto de divinidades, estaba abierta a los miembros de todas las clases sociales y defendía que el ser está sometido al samsara, la rueda de los nacimientos y las muertes, en movimiento hasta que la acción (karma) no la detenga, entendiendo por karma el destino de un ser vivo condicionado por los actos realizados en sus anteriores vidas. De este planteamiento inicial surgen las Cuatro Verdades Nobles: el mundo es sufrimiento; éste deriva de los deseos humanos; el único camino hacia la salvación pasa por la renuncia voluntaria al deseo; la salvación se consigue por la vía de los ocho nobles principios: la comprensión recta, el pensamiento recto, la palabra recta, la acción recta, el medio de existencia recto, el esfuerzo recto, la atención recta y la concentración recta. Cuando el ser humano los aplica se consigue la vía media, que abre las puertas a una existencia equilibrada. El objetivo final de la existencia es el nirvana, al cual se llega tras el agotamiento del karma y de la perenne cadena de las reencarnaciones. (www.biografica.info)